En el hipocampo

Se conoce muy poco sobre la memoria, pero sabemos que nuestros recuerdos están ‘grabados’ o codificados en células cerebrales del hipocampo, el centro de memoria del cerebro. De esta manera están disponibles para ser recordados a largo plazo y no ser como Dory en Buscando a Nemo.

Todo empezó con el paciente HM 

Cuando tenía 7 años, HM se dio un golpe en la cabeza. Tres años después empezó a tener unas convulsiones que cada vez se volvieron más intensas. A los los 27 años ya no podía tener una vida normal


En 1953, HM aceptó formar parte de una cirugía en la que le extirparon los dos hipocampos del cerebro. La operación funcionó y el hombre dejó de tener convulsiones. Incluso su coeficiente intelectual aumentó.

Pero entonces los médicos se dieron cuenta de que, en el proceso, habían dañado su memoria. El joven no podía recordar si había desayunado o cómo llegar hasta el baño.

El trágico desenlace de su cirugía dio inicio a cinco décadas de estudios que lo inmortalizaron como el paciente «HM», el más famoso de la historia de la neurociencia.

El hipocampo almacena reuerdos y es nuestro GPS

En el hipocampo se encuentran las células nerviosas que nos permiten saber dónde estamos y cómo enocntrar un camino.

En otras palabras, se trata de células que funcionan como el «GPS interno» del cerebro.

Por eso el paciente HM no sabía dónde estaba y no sabía como ir al baño. Al quedarse sin los dos hipocampos se quedó sin nociones de tiempo y espacio, y tambíen se quedo sin recuerdos, sin memoria.

Espacio, tiempo y recuerdos se almacenan en el hipocampo. Este descubrimiento lo realizaron los científicos Edvard Moser (Noruega), su esposa May-Britt Moser (Noruega) y John O’Keefe (EE.UU.). Los tres recibieron el premio Nobel de Medicina en el 2014.

¿Cómo se producen los recuerdos?

Para que se produzcan los recuerdos es necesario que las células se conecten entre sí (sinapsis) a través de señales eléctricas y químicas que se mueven de una célula a otra, las cuales pueden ser relativamente débiles y esporádicas o fluir con vigor y frecuencia. De este modo, cuanto más fuertes sean los mensajes entre las neuronas, más fuertes y permanentes serán los recuerdos que guardan.

Como era de esperar malos hábitos como la falta de sueño, el alcohol, una dieta inadecuada o el estrés pueden reducir el flujo de mensajes entre las células cerebrales.

En los siguientes posteos te daremos valiosos tips de neuroeducación:

1. Neuroeducación: Haz ejercicio… ¡y mejora tu memoria!

(Seguiremos actualizando)

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