El tráfico ilegal de madera ya no se contenta con la caoba y el cedro, árboles ahora reducidos a cifras mínimas en tan solo dos décadas. Hoy afilan sus huestes hacia el shihuahuaco, un árbol que llega a vivir 900 años y que, derribado en un par de horas, es destinado a ser piso en las viviendas.

Y ante la inacción del Estado peruano por proteger los bosques surge una esperanza, Tatiana Espinoza (44), ingeniera forestal adquirió 916 hectáreas de bosque en la cuenca del río Las Piedras, en Tambopata, Madre de Dios (Perú). En este lugar, y desde el 2010 viene asumiendo la protección dedicho bosque mediante una organización sin fienes de lucro: ARBIO 

ARBIO tiene 150 shihuahuacos adultos, pero este es un árbol especial, pues han crecido 300 ejemplares juveniles a su alrededor. Tati Espinoza y Emérito Ruiz, especialista en plantas medicinales, muestran las semillas del renacimiento. (Foto: Flor Ruiz)

Una noble tarea llevada a cabo por mujeres y que busca incrementar la conciencia social para la protección de la Amazonía, puedes encontrar más información AQUÍ. Y una manera directa de proteger una hectárea de bosque AQUI

Este 12 de noviembre de 2019, en Nepal, Tatiana será galardonada con el Jane Goodall Hope and Inspiration Ranger Award, por su labor conservacionista en Madre de Dios. Es uno de los premios más prestigiosos de medio ambiente en el planeta. “Será una sorpresa para muchos en el auditorio enterarse de que en la Amazonía peruana hay árboles de más de mil años que están siendo talados para convertirlos en pisos”, comentó la destacada ingeniera.

Con información de:

El Comercio (Perú)

Peruvian Times

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